Esto no es una disertación sobre la condición del ser humano en el trópico húmedo y sus consecuencias antropológicas; es más bien un fragmento de algún drama irrelevante del cual me he apropiado. Por el titulo podemos asumir que en el futuro van a existir mas debates internos, aunque no se los puedo prometer... por lo menos les prometo que todos se van a desplazar entre lo
surreal y lo irrelevante (en este momento vale la pena aclarar, que lo
surreal es la realidad de muchos, y lo irrelevante es una condición coyuntural de una situación).
El debate que hoy traigo viene dado por una conversación reciente donde yo expongo lo siguiente "a mi nunca me ha pasado nada malo". Bueno es cierto, de todas las tragedias que existen en el mundo yo nunca en formado parte activa; mi vida se ha movida con una línea de estabilidad épica; y ante todo no conozco un dolor verdadero como para escribir 20 Poemas de Amor (ni 8) y una Canción Desesperada, o peor aun el trágico libro de
Roland Barthés, Fragmento de un Discurso de Amor (una más de mis lecturas
inconclusas por insolente). Por favor, no me mal entiendan... no todo es tinto y chocolate, pero en comparación con lo que se ve en las calles, vamos si lo es.
Partiendo de este punto, puedo darme el lujo de juzgar mi realidad y determinar que el problema con el que hoy lidio me lo he inventado yo, pero no por eso lo puedo
desinventar (o ¿si?). Bueno, para que este pseudo debate interno tenga sentido, asumamos por un momento que no. Entonces, ¿Cómo lidio con él? O la pregunta es ¿ Vale pena lidiar con él? Por el valor didáctico, vamos ha decir que si debo lidiar con él.
Listo, si así es (y claro no he manifestado el problema, y es más no lo voy ha hacer, pero
sientanse libres de colocar cualquier problema que estén afrontando, pero por favor
mantengalo a nivel sentimental... no me metan enfermedades terminales, accidentes, quiebras, etc. porque no es lo mismo...) hay que partir que este problema los escogí yo, no me llegó. Entonces tenemos varias opciones, las cuales las voy a enumerar a continuación:
- Hacer nada (esta opción nunca debe de ser despreciada)
- Salir corriendo (sí, así de maduro)
- Responsabilizarme por mis actos (hacia mi mismo) y responder ante la situación
- El punto medio, darle más tiempo al asunto a ver como fluye
- Quemar todo y cobrar el seguro (esta opción solo es valida si hay algo que se queme)
- Habrán otras opciones, como distraerme, irme de viaje, etc. que no vamos a explorar en este momento pero igualmente aplican.
El punto aquí, es que en todos los problemas que nos inventamos las opciones comparten características cuya similitud con la arribas citadas son muy claras. Entre todas estas alternativas, me inclino por una combinación de la 3 y la 4 (con ciertatentación en días obscuros de enero por la sexta)... dependiendo de cual me convenga más... y como este problema tiene fecha de expiración en poco más de una luna... no veo porque no.
Una vez dicho esto, quiero hacer incapie en la flexibilidad que esto me da para afrontar mi problema... si es de verdad un problema. Si no lo es, que es lo que yo sospecho queda en un drama que insulta a Shakespeare de la manera más baja... y a mi no me deja nada bien parado. Y finalmente, si es una fantasía o algo de esta índole... creo que me estoy dando ínfulas de ser una persona que tengo algo que compartir y al final los estoy engañando... pero cada ladrón juzga por su condición (quiero felizmente celebrar mi primer derrame de KITSCH en este blog con está frase).
Ahora, y si todo se arregla con una llamada, simples números...
“I have come to believe that the whole world is an enigma, a harmless enigma that is made terrible by our own mad attempt to interpret it as though it had an underlying truth.” Umberto Eco
Talvez, más adelante voy a explorar sobre "La Posibilidad de Desinventar Problemas".