lunes, 3 de septiembre de 2007

Regreso a volver

Anoche, una mano, la misma mano me empujó a tomar la pluma (o lo más cerca de pluma que tengo). me empujó a tomar la pluma. Gracias…

No estoy totalmente claro porque me retiré ya hace casi seis meses de este trajín, mas aun cuando realmente lo disfruto. La melancólica respuesta parece ser bastante alegre, me motiva más la tristeza que la alegría. Sin entrar en detalles si realmente estaba triste en otrora, voy a hacer un breve resumen… más bien muy breve, de que he aprendido en este semestre.

Me exilié en el exilio. Dejé Costa Rica por unos cuantos meses. Este exilio se llama Miami; realmente exilio para muchos. Muy cubano, y mucho son. No queda duda de que la pasé más que bien. Claro, aquí perdí mi curso Instituciones Políticas y Constitucionalidad, algo de compostura, y bastante razón. A mi partida, dejé una ilusión (que bien merecía o merece varios reglones) de las que no se deben dejar, y se entienden cuando se abordan desde la realidad de la ilusión, aun mejor cuando le agregamos la perspectiva de la distancia.

Aunque, como lo mencioné anteriormente, ya habrá otro escrito con detalles, me ha vuelto a tocar otra mujer que bien vale una misa (Elle “vaut bien une messe”, Henri IV).- La boda, no, ni en ficción - . Hoy la celebró en el más blanco luto, como la partida de mi mejor enemigo, como caerse de la luna… en luna llena. Resumo y sigo, tan increíble excepcional, tan cama, tan amiga, tan no debí, tan yo lo se.

En Miami conté 27,833 plantitas ornamentales, que hasta puede que no sean tantas (tampoco las conté yo completamente). Me comí todo lo que encontré, y después el postre y el café. Escribí, y escribí… y dije mucho. Pero, claro esta… no escribí aquí. Aprecié propiedades, que no tienen precio, que no se venden. Y al final me la pasé… mas bien, que bien.

Viaje al sur, encontré una amiga que no tenía a quien le había embargado mi amistad, por no ser y no estar. Volví aquí a un final, muy final, muy sazón, muy no hay. Regreso a Miami, y de ahí al Caribe, con historias que dan para después. Finalmente de regreso aquí, termino lo que tengo, me asusto, y me debato.

Después de tanta vuelta, y tanto avión… feliz de volver, y de conocer, y de saber cada vez más que no se lo que quiero.

No hay comentarios.: