sábado, 27 de enero de 2007

The ego is not master in its own house

Que pena, pero hace un par de días me peleé con mi ego ((1), en su segunda definición). Alguien en mi casa le pateó la escalera (todos creemos que fue Esteban), se tambaleó pero no se cayó. Pero igual, gran berrinche. No fue un rato agradable, un coup d´état a mi integridad. En fin, no duro el mucho el pleitito, y ya estamos bien!

Con esto me di cuenta de lo fina que es la línea entre la realidad y mi realidad. Y más aun, las implicaciones de esta con otras realidades. Esta conspiración de la que fui presea por un rato, me situó ante una puerta desconocida. La verdad me sentí totalmente inadecuado como un Testigo de Jehová en abril: con mi corbatita de prensa, las manguitas cortas, el name tag debajo de cien lapiceros y las manitos sudadas, en Nandayure… muy, muy lejos de Utah.. Después de un análisis no muy profundo, la verdad, llegue a varias conclusiones:

• Las realidades independientes se inician al asumir. Y eso es, asumir lo que sea.
• La dicotomía ego/inseguridad determina un continuo sobre el cual se colocan todas nuestras presunciones
• La puerta ante la que me encontré, no se debe de tocar por tercera vez… porque nos la pueden abrir
• El intento de comprender muchas cosas esta más allá de nuestras necesidades… muchas cosas es mejor no entenderlas

La realidad subyacente a la que me enfrento es la subjetividad con la que se interpretan mis acciones ante diferentes interlocutores. Y por lo que vale, las de todos ante todos. En muchos casos actuamos ante lo que consideramos información incompleta, pero la realidad es que nunca esta incompleta porque nosotros la completamos con nuestras presunciones. Claro, no creo que esto sea una revelación para nadie; pero para mi después del berrinche de ese jueves en la mañana se me desenfocaron ciertas situaciones. Sin mucho esfuerzo, las replantee, acomodé al ego de nuevo en la escalera con un arnés y me olvidé de todo el asunto hasta anoche cuando empecé a escribir sobre esto de nuevo.

Este es el momento adecuado donde ustedes interpretan este escrito dentro de su realidad, hacen ciertos juicios de valor y si todo sale bien… asumen que yo estoy terriblemente perturbado. Pueden hasta llegar a creer que soy un psicólogo frustrado; o ¡¡¡huyyy!!! que persona mas complicada. Y me duele mucho decepcionarlos (la verdad, no)… pero nada de eso es real.

"The ego is not master in its own house." Sigmund Freud



(1) ego.

(Del lat. ego, yo).1. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior.

2. m. coloq. Exceso de autoestima.

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