Bring your own cushion!!!! Esta frase en la invitación delataba la actividad. Las expectativas eran altas. El maestro estaba aquí. Tenía una agenda cuasi presidencial, y ese día teníamos la gran suerte (me imagino) de él que estaba aquí.
Hace ya un par de años, en mi papel de concejero arquitectónico, accedí con placer a asistir a una congregación de un grupo, cuyo nombre olvidé en cuanto pagué el peaje de mil colones para ver al maestro. Nuestra misión era entender la necesidad arquitectónica de la congregación compartiendo una sesión con el maestro. A partir de esto se debía de entender cuales eran las necesidades para construir el centro de meditación y silencio Pacha Mama…
De cojín en mano entramos los tres. Tras un unas cortinas muy ad hoc se paseaban las tentaciones del maestro, o de cualquiera por lo que vale el comentario. Todos esperaban ansiosos en la terraza, eran al menos 40… más nosotros tres. Todos obedecieron y llevaron su cojín. Los tres nos separamos para acomodarnos entre la multitud. Yo hubiera preferido sentarme con mi entourage, pero se diluyó rápidamente, no fue hasta después, sobre un ravioli que entendí que ellas corrieron porque si nos sentábamos juntos la risa hubiera matado el silencio. Todos cantaban en lenguas (Bueno, era portugués la verdad)… yo canté también, no quería parecer como si no perteneciera aunque mi kakis y camisa de lino me delataban. La única estrofa que recuerdo, es “Trabahiare, trabahiare con amor”.
De blanca túnica, barba escasa, mechas largas que no inspirarían un comercial de Pantene, y unos ojitos pispiretos de satirito viajado, salió el maestro… o master como nos referiremos a el de aquí en adelante. Se sienta en alto, bueno en una silla… yo estaba en un cojín en el piso. Su primera frase fue “Silence”… tres minutos y quinces segundos después más sabiduría de boca “Silence is Silence”. Desgraciadamente no recuerdo mucho más de lo que nos compartió tan iluminada figura, más que alguna pregunta al final de un fiel seguidor…
Seguidor – Master, if I am in silence what is my mind?
cinco minutos después.
Master – When you are is silence, you are in silence!
Al final nos dejaron ir, entre más cantos y alabanzas… y claro un rato de silencio.
Claramente no hay manera en este mundo de que yo pueda inventar algo así. Esto está más allá de lo que yo me puedo imaginar. Hay testigos. Desde aquel día, segun entiendo el maestro a vuelto varias veces.
Esta experiencia me abrió los ojos, y entre otras cosas aprendí lo siguiente:
· No importa lo que nosotros creamos o pensemos, siempre hay alguien significativamente más perdido, enredado y aturdido.
· Si nos vestimos de blanco nos vemos más puros… sin importar la miradita degenerada
· La gente tiene una habilidad extraordinaria para creer lo que sea
· No tengo idea de cuales son tus expectativas
· Hablar con pausas de más de cinco minutos entre frases crea gran ansiedad
· Ser guía espiritual tiene gran potencial lucrativo
· Silence is Silence
viernes, 2 de febrero de 2007
Bring your own cushion!!!!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
pollo, este si me encanto! siga con lo del blogging, hay esperanza... ;-)
besos, fede
Publicar un comentario